Así trabajan nuestros servicios de Atención Temprana

Cuando una persona llega al mundo supone una auténtica revolución en casa. De la mano de sus progenitores se va desarrollando y mientras configura su propia personalidad; se trata de fases del desarrollo a las que los padres y las madres deben prestar especial atención y en el caso de detectar cualquier signo de alerta ponerse en contacto con su profesional sanitario de referencia.

La Atención Temprana es un conjunto de intervenciones dirigidas a estas personas, su familia y el entorno, cuando el niño o niña necesita un apoyo especial para mejorar su desarrollo. Se trata de una atención que nace con el objetivo de poner a disposición de las/os niñas/os de Albacete y sus familias tanto recursos como oportunidades de aprendizaje diario lo más pronto posible.

El Servicio de Atención Temprana (SAT) es una prestación que ofrece ASPRONA a las familias de Albacete “de forma gratuita”, compartía la responsable de este servicio, Carolina Izquierdo. Al respecto incidía en que se trata de un servicio “subvencionado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha”, recordando que al mismo “pueden acceder todas las personas que lo necesiten”.

En concreto, el SAT de ASPRONA atiende a familias de niñas/os con edades comprendidas entre los 0 y los 6 años, con hijas/os que presentan dificultades en su desarrollo o tienen riesgo de padecerlas, poniendo de relieve Carolina Izquierdo que la actividad que desarrolla este equipo de profesionales “está muy enfocada a la prevención y al acompañamiento familiar”.

En este punto, explicaba la responsable del equipo de Atención Temprana con sede en Adapei, que existe el Equipo de Atención Temprana Neonatal en el Hospital General Universitario de Albacete, donde, en colaboración con el equipo médico y de enfermería de la unidad de neonatología, acompañan a las familias para apoyar el neurodesarrollo de bebés nacidos en situación de riesgo desde su ingreso. Además, cuentan “con un protocolo destinado a bebés prematuros que nacen antes de las 32 semanas de gestación o un peso inferior a 1.500 gramos”. Un protocolo sobre el que incidía que desde ASPRONA se desplazan al hogar de la familia de forma periódica hasta los 3 años “para acompañar a las familias en la crianza y el desarrollo” y “hay casos en los que todo va bien y no empezamos ninguna intervención”, puntualizaba, poniendo de relieve esta parte puramente preventiva que realizan. Al mismo tiempo, en el momento en el que se detecta alguna “señal de alarma y que necesita un apoyo para el desarrollo”, detallaba Carolina Izquierdo, que es entonces cuando desde el SAT de ASPRONA pondrían en marcha la intervención.

En el momento en el que se detecta alguna “señal de alarma y que necesita un apoyo para el desarrollo”, detallaba Carolina Izquierdo, es cuando desde el SAT de ASPRONA pondrían en marcha la intervención. De este modo, animan a las familias de Albacete a que “ante la duda de si el desarrollo va bien o si algo que les inquieta, siempre está bien consultar”, manifestaba la responsable de este servicio.

Al respecto, subrayaba Carolina Izquierdo que “las familias suelen tener muy buena intuición” en la detección de posibles señales de alarma relacionada con el desarrollo. Y es que ponía de relieve esta profesional de ASPRONA la importancia de “empezar cuanto antes a atender a estas/os niñas/os y sus familias”, porque “se obtienen mejores resultados”.

La labor en Albacete del SAT de ASPRONA

Un completo equipo de profesionales de diferentes disciplinas se integran en el SAT de ASPRONA. En concreto, desarrollaba Carolina Izquierdo que forman parte del SAT de ASPRONA “profesionales en fisioterapia, estimulación y logopedia, estando también cubierta la parte psicológica”.

Cuentan con una formación global, pero incidía la coordinadora de este equipo que “trabajamos de forma transdiciplinar”. Al respecto, explicaba que cada familia “tiene un/a profesional de referencia que, según su perfil y necesidades, les va a acompañar”, añadiendo que “el resto del equipo está detrás y puede apoyar siempre que haga falta”.

Un trabajo que el SAT de ASPRONA realiza de forma conjunta con las familias. “Siempre que la familia esté de acuerdo vamos a ir a su casa y a su entorno”, concretaba Carolina, acompañándoles en aquellos espacios en los que la/el niña/o se desarrolla, desde su hogar pasando por las zonas de juego o la escuela infantil.

Será en los lugares en los que “hacen vida donde vamos a conocer el funcionamiento habitual”, matizaba, buscando este equipo de profesionales de aquellas estrategias que más impacto puedan tener para estimular el desarrollo. “No es tanto el momento de la sesión, sino todas las oportunidades de practicar que se generan durante la semana”, explicaba Carolina Izquierdo sobre el funcionamiento del SAT, incidiendo en que “la familia y su entorno tienen que saber cómo comunicarse con su peque, desenvolverse con y organizarse”. Y es que, sostenía que en ocasiones el simple hecho de “estructurar rutinas ayuda a las familias a hacer que la/el niña/o mejore”.

Para el equipo del SAT de ASPRONA es fundamental “acompañar a la capacitación de madres y padres, hacer que sientan seguridad, se muestren competentes, que comprendan qué necesita su hija/o y cómo ajustarse para adaptarse a lo que precisa y dárselo”, desgranaba Izquierdo, añadiendo que “madres y padres con esa sensación de autoeficacia ayudan mucho”.

Pero la intervención del SAT de ASPRONA no se queda ahí, sino que también supone ofrecer oportunidades de aprendizaje tanto para la/el niña/o como para su familia, con el objetivo de favorecer el desarrollo. Así, incidía sobre la metodología de trabajo que “cada profesional de referencia va a casa de la/el niña/o normalmente una vez a la semana”, detallando que «trabajamos en equipo con la familia”. Y es que, trasladaba que en el SAT de ASPRONA “sabemos las estrategias que tienen evidencia o han sido útiles para otras personas, pero la familia es la que conoce a su hija o hijo y saben lo que ya han probado y les ha funcionado y lo que no”, por lo que «individualizamos la intervención a cada caso pensando juntos cuáles son los objetivos y cuáles son las estrategias que podemos poner en marcha”.

Más de 700 personas atendidas en la provincia de Albacete

De este modo confeccionan una estrategia personalizada y adaptada, adaptándose a los estilos de crianza y rutinas de cada familia. En Albacete capital hay varios servicios de Atención Temprana, de los cuales dos son de ASPRONA. En 2025 desde ASPRONA atendieron “114 y 116 niñas y niños en cada uno ellos” apuntaba la coordinadora del SAT, incidiendo en que esta cifra se traduce en “una media de 80-82 al mes”.

Pero además, ASPRONA también presta este servicio a nivel provincial, compartiendo Carolina Izquierdo que el pasado año “el servicio de Alcaraz atendió a 7 personas, el de Almansa a 89, el de Campos de Montiel y que se ubica en Munera atendió a 74”. En este punto, ponía de relieve Carolina Izquierdo que este SAT atendió a 32 en Elche de la Sierra, 105 en Hellín, 76 en La Roda, 72 en la Manchuela y 86 en Villarrobledo”, lo que supone un total de 771 menores atenidos y una media de 553 al mes en la provincia.

Desde el SAT de ASPRONA atienden a niñas/os con diferentes características de desarrollo. Este servicio “abarca todas las dificultades que puedan surgir en el neurodesarrollo”, detallaba Carolina Izquierdo, exponiendo que “desde la parte más preventiva existe un factor de riesgo como es la prematuridad en el hecho de que la/el niña/o pueda tener alguna dificultad en el desarrollo, pero también atendemos a niñas/os que nacen con algún síndrome genético o cuando hay un retraso motor o de la comunicación”.

Repunte de los casos de Trastorno del Espectro Autista

En relación al perfil de personas atendidas, alertaba la responsable del SAT que “estamos notando un aumento que es muy preocupante de casos con trastorno del espectro autista y con trastornos de comunicación graves relacionados con ello”. Sobre el motivo por el que cada vez llegan más usuarios con este perfil a este servicio, manifestaba Carolina Izquierdo que “no sabemos a qué se debe este aumento de casos”, incidiendo en que “cada vez somos más finos en el diagnóstico y cada ves se detecta más”. Pero corroboraba que “lo que sí es cierto es que al SAT nos llegan más casos de autismo”.

Se trata de un incremento con trastorno del espectro autista que aseguraba también han detectado “en Neuropediatría”, servicio hospitalario con el que trabajan de forma conjunta. Además, exponía Carolina Izquierdo que “en los centros educativos también hay cada vez más niñas/os en el mismo aula con este tipo de dificultad”, realizando un abordaje lo más completo posible de cada caso, incidiendo en que “nuestra coordinación con todos los sectores de la sociedad implicados en infancia para que seamos sensibles y empezar cuanto antes”. Por todo ello, ponía de relieve la importancia de realizar labores de prevención con el objetivo de «informar a las familias sobre cómo promover un buen desarrollo”, considerando que “es esencial para evitar muchas dificultades futuras y, sobre todo, poder detectarlo cuanto antes”.

La atención desde el SAT se suele dilatar en el tiempo, a excepción de tratarse de un trámite puntual y preventivo. “Normalmente si se cumplen los criterios para entrar en Atención Temprana es porque necesitan un acompañamiento más prolongado”, concretaba Carolina Izquiedo, remarcando que “el aprendizaje infantil es una carrera de fondo y lleva su tiempo conseguir el desarrollo del lenguaje y el desarrollo motor”.

Precisamente, por tratarse de un desarrollo progresivo que se va transformando conforme la/el niña/o va creciendo, desde el SAT “cuando vemos que va mejor y nos necesita menos, solemos extender en el tiempo nuestro seguimiento, hasta que podamos darle de alta”. En este punto, la Ley de Atención Temprana recoge que se pueden atender a las familias hasta que sus hijas/os cumplen los seis años, aunque resalta la responsable de servicio que “se prioriza la etapa anterior a la escolarización, por lo que suelen ser casos excepcionales los que llegan a los seis años”.

Tiempo en el que tanto la/el niña/o como su familia crecen juntos, aprendiendo y desarrollándose. Y es que, garantizaba esta profesional que “no va a sentir que está en una terapia ya que está relacionándose con su familia, jugando con sus cosas y participando en sus actividades diarias”, por lo que “no es nada intrusivo ni perjudicial”.

¿Cuándo pedir ayuda?

Es crucial para las familias de Albacete saber que tienen a su disposición este servicio y pedir ayuda lo antes posible. Pero además, sostenían que es prioritario que las familias “conozcan bien el desarrollo y aspectos de la crianza”, incidiendo en que este conocimiento les aportará “herramientas para saber qué es lo que se espera a una edad y cuándo pedir ayuda”. Y es que “hay veces que nos preocupamos por cosas que son propias de la edad, por lo que es importante conocer bien el desarrollo”, manifestaba Carolina Izquierdo.

Para ayudar a las familias albaceteñas en esta labor, recordaba esta profesional que tienen a su disposición páginas web como cdc.gov que cuenta con un apartado titulado ‘Aprenda los signos y reaccione pronto’, en el que conocer “información por etapas del desarrollo y saber, por ejemplo qué esperar a los dos meses, a los cuatro meses o al año”, explicaba Carolina Izquierdo. De este modo, concretaba sobre esta herramienta digital que “cuando vemos que hay cosas que no funcionan, debemos pedir ayuda”.

Otra herramienta que también recomienda la responsable del SAT a las familias de Albacete son las aplicaciones de “Pahtways.org” y “Sigamos el desarrollo CDC”. Se trata de una herramienta digital en la que se puede indicar la edad es la propia herramienta “la que les le va diciendo lo que va tocado en cada etapa del desarrollo y te da ideas de actividades y cosas apropiadas para esa determinada edad”.

Pero más allá de estas herramientas, incidía Carolina Izquierda que “existen una serie de indicadores del desarrollo específicos para cada edad”. Al respecto, detallaba que, “por ejemplo, si a los 18 meses un bebé no camina, es un momento en el que se debe pedir ayuda”. Otro indicativo “muy clave” del desarrollo para consultar con un especialista es “cuando a los 18 meses aún no comparten intereses o placer”.

“Cuando las familias encuentren estos indicadores que les inquieten, es importante decírselo al pediatra” ponía de relieve la responsable del SAT. Y es que, a través de profesionales como “pediatra, neuropedriatra, trabajador/a social o educadoras/es infantiles, son quienes pueden elaborar un informe con la situación del niño para solicitar formar parte del SAT”, aclarando que “las familias también pueden solicitarlo”. Para acceder a un SAT y llevar a cabo una intervención, la familia debe tramitar la solicitud de acceso al Servicio de Atención Temprana de la Consejería de Bienestar Social de Castilla-La Mancha, así como contar con la debida autorización del personal técnico de Atención Temprana del Centro Base de su provincia.

¿Cómo favorecer el desarrollo infantil?

Favorecer el correcto desarrollo es fundamental, ya que en estas etapas se sientan las bases de su bienestar físico, emocional, intelectual y social. Un entorno seguro, afectivo y estimulante permite que desarrollen habilidades cognitivas, fortalezcan su autoestima, aprendan a relacionarse de manera positiva con los demás y adquieran valores esenciales para la convivencia. Además, una atención adecuada a sus necesidades favorece la detección temprana de dificultades en los más pequeños.

“Aunque es una ciencia que sigue evolucionando y nos obliga a actualizarnos de manera constante, ya sabemos mucho de neurodesarrollo y hay muchos estudios al respecto”, exponía Carolina Izquierdo, especificando que «sabemos muy bien cómo es el aprendizaje infantil en las primeras etapas del desarrollo”. Al respecto, manifestaba que “conociendo cómo funciona el cerebro en estos primeros años, es importante que desde el entorno más próximo ofrezcan estas oportunidades”, explicando que es fundamental que “se ajuste a lo que pueda necesitar en cada momento del desarrollo”.

Por todo ello, consideraba esta especialista que para favorecer el desarrollo infantil, “las rutinas son muy importantes”. Sobre ello, concretaba Izquierdo que “es muy importante tener unas rutinas más o menos estables y que las niñas y los niños sean partícipes de estas actividades” porque “aprenden practicando en actividades diarias que se ajusten a lo que puedan hacer y ofrecerle la oportunidad de hacerlo”. Y es que, se trata de un aspecto crucial para favorecer el desarrollo infantil, ya que supone que los pequeños “tengan experiencias en el día a día de participar y se creen unas rutinas más o menos estables”.

Otro aspecto clave para favorecer el desarrollo infantil pasa por “seguir sus intereses y saber qué es lo que les interesa”, compartía Carolina Izquierdo con El Digital de Albacete. En este punto, destacaba la responsable del SAT que “cuando un/a niña/o conecta con algo que le interesa, se abren por completo las puertas del aprendizaje”, ya que favorece “al nivel de atención, la participación y la reflexión”.

Más allá de esto, “también son muy importantes las relaciones”, detallaba. Es decir, se trata de “las interacciones que tenemos con sean sensibles, que su familia conozca muy bien a su peque, que entiendan cómo está en ese momento y qué es lo que necesitan y se sepan ajustar”, manifestaba Carolina Izquierdo. De este modo, ponía como ejemplo que “hay veces en las que están estresados y se revolucionan mucho, y a lo mejor ofrecerles una pausa o un abrazo para calmarlo supone tener esa sensibilidad para saber qué necesita nuestro en cada momento y ofrecérselo”.

Se trata de un aspecto que es muy importante y que también pasa por “saber poner límites”. En este punto desarrollaba que “los límites nos ayudan a establecer esas rutinas y a ayudarles a entender qué es lo que se puede y no se puede hacer en cada momento”, subrayando que “ser sensibles no debe estar reñido con poner límites y normas en casa”.

El uso perjudicial de las pantallas

Por todo ello, también recomendaba “evitar todo lo que impida o interfiera” en estos aspectos relacionados con favorecer el desarrollo infantil. En este punto, Carolina Izquierdo hacía especial hincapié en el uso de las pantallas, reconociendo que actualmente “tenemos un problema” con estos sistemas. Así, recordaba que “son perjudiciales”, poniendo de relieve que este es un aspecto que esto es algo que corrobora “la Asociación de Pediatría Americana”, que sostiene que “desaconsejaban el uso de pantallas antes de los tres años de vida, recomendación que han elevado hasta los seis años”. Y es que “las pantallas son muy perjudiciales y limitan el desarrollo infantil”.

Pero no se trata solo de las pantallas, sino que esta profesional compartía con El Digital de Albacete que “hay un montón de cosas que venden para bebés que lo que hacen es restringir el movimiento y la participación en el día a día”. De este modo, desde el SAT de ASPRONA apuestan por un crecimiento que favorezca “tener muchas experiencias en la naturaleza con niñas y niños, intergeneracionales y de la manera más natural posible”.

La labor que desarrolla el SAT va mucho más allá de la intervención puntual, convirtiéndose en un acompañamiento continuo que empodera a las familias y sitúa al peque en el centro de su propio desarrollo. Una apuesta por la prevención, la sensibilización y el trabajo en red que refuerza la importancia de actuar a tiempo, de escuchar las señales y de ofrecer a cada menor el apoyo necesario para crecer en un entorno que comprenda, respete y potencie todas sus capacidades.

Fuente: El Digital de Albacete